Tito “El Bambino” endereza el género
Tan pronto como el 9 de febrero se podrá constatar su evolución cuando comience a escucharse el primer sencillo, “El amor”.
Su sueño es que la música urbana se desarrolle con la originalidad y
el prestigio que distinguen a la salsa, el merengue y la balada.
Como reconoce que la innovación es indispensable, el norte del
reguetonero Tito El Bambino es aportar nuevos conceptos y sonoridades
al género, razón por la cual reclutó para la producción de su nuevo
disco “El patrón” al reconocido ingeniero de sonido Ronny Torres.
Tras los álbumes “Top Of The Line” e “It’s My Time”, Tito coordina
el lanzamiento de “El Patrón” para el 31 de marzo, pero antes, el
próximo 9 de febrero, estrenará por emisoras de Puerto Rico, Estados
Unidos y Sudamérica el sencillo “El amor”.
“En el pasado dependimos de que nuestros padres salieran de la casa
para nosotros meternos al baño y usándolo como una cabina, grabar con
una casetera las canciones. Así era, pero hoy día hay otras facilidades
que nos han ayudado a evolucionar”, reconoció Tito.
Sin descuidar el contacto con la calle,
Tito espera que el estreno del “El amor” impacte al género y propicie
que otros artistas lo emulen con letras de similar profundidad y
sensibilidad.
Tito, que se encuentra en Bogotá rodando el vídeo de “El amor”, apuesta
a que su saque con “El Patrón” abonará a la paz en el País.
“Trabajé la letra con Iván, un compañero mío, y me gustó lo que
trajo, y quise sacarle más en lo rítmico y sentimental. Y decidí que
debía ser el primer sencillo promocional porque el amor supera todas
las barreras”, señaló el creador de “Ander”, que invita a su público a
confiar menos en los hombres y más en su capacidad de amar.
“Aunque es un tema romántico, es amplio, ya que final de la canción
celebro que al fin encontré el amor puro; que puede ser el de mi padre,
el de mi compañera o el de mi hija”.
“El amor”, musicalmente hablando, descansa en una fusión de ritmos tropicales con el “beat” urbano.
En la orquestación sobresalen parte de las cuerdas de la Sinfónica de
Puerto Rico, así como los experimentados instrumentistas Ramón Vázquez,
Pablo Padín y Modesto Nieves.
Con la orientación de Ronny Torres, el reguetonero ha mejorado su afinación.
“Ha trabajado duro, con profesionalismo, y cuidando los detalles. Es
una evolución para que el testamento del género no desaparezca. Tiene
parte clásicas, con violines, hay partes de bomba y tambores árabes”,
explicó Ronny, artífice de los álbumes que le han merecido premios
Grammy a Juan Luis Guerra, Gilbertito, Marc Anthony y Milly Quezada.
Confiado en que “El amor” detonará como uno de los grandes éxitos de
2009, Tito El Bambino pensó en que no debía ser un corte aislado en la
secuencia de “El Patrón”.
En esa línea temática también grabó el corte “Somos iguales”, otra mezcla de Ronny Torres.
“Tengo temas provocativos, de baile; de discotecas. Hay reguetón
“underground”, baladas y bachatas. Es un disco súper rítmico. Pero
también grabé ‘Somos iguales’, que habla de que no hay impedimentos en
la vida. Alguien que no puede hablar se puede casar con una persona que
habla. No se trata de unir a los ciegos con los ciegos. En la vida no
hay impedimentos”, reiteró Tito, quien contó en la producción con el
“featuring” de Zion & Lennox y Plan B.
Tito, cuyo nombre de pila es Efraín Fines Nevárez, se siente
sumamente complacido con su primera colaboración como solista junto a
Ronny Torres, quien asegura que la producción le abrirá las puertas de
Europa porque es una de las propuestas más sofisticadas del reguetón.
En las sesiones de grabación, supervisadas por el productor Luis
Berríos, se grabaron los temas “Te extraño”, “Olvídate de mi”, “Te
comencé a querer”, “Piropo” y “Desnúdate”, entre otros.
“En este disco he corregido la dicción. Yo conocí el éxito a lo loco. Cambiaba las ‘r’ por las ‘l’ y viceversa.
Quisimos corregir el género, cuidando las notas y todo eso”, sostuvo
Tito, al admitir que los errores de pronunciación y entonación son
intrínsecos a la “subcultura” de un género que desea depurar para el
beneficio de la juventud amante del “cacoteo”.
Sería incorrecto, sin embargo, interpretar el título de “El Patrón”
como una alusión a que es “El Gángster de la Música” o el reguetonero
que “ha acribillado” a la competencia.
Tito aclaró que lo escogió por su perseverancia en un medio donde, según sus experiencias, abunda la traición.
“Un patrón es aquel que ha sobrevivido con amor y fe los obstáculos
que se le presentan en la vida. Cuando el arte se convierte en
competencia, viene la traición. En el género y el ambiente artístico,
día tras día, te traicionan”.











